🔥Martes 4 de Enero de 2022
Recogiendo huellas entre petalos y espinas...
Un corazón triste sin poder ver la luz. Un sentimiento huérfano, uno en donde nada es suficiente. Una pequeña lluvia lloviendo sobre nuestro indefenso y pequeño amor. Contra el viento no me detengo, contra la tempestad no me dejo llevar. Roto en mil pedazos caigo y me vuelvo a levantar. En silencio miro al cielo. Un corazón que puede por fin ver la luz. Por fin, un día sin espinas.
En la vida Jesucristo es ese faro que nos guía en medio de tormentas. Gobierna y cuida nuestras frágiles vidas si se lo permitimos. Con casi imprudente y eficaz fortaleza nos protege de la radiación que pinta muchas veces los ambientes. Es entonces cuando al otro lado del río veo sus ojos invitándome a cruzar. El pesimista en mí se rinde y ante sus píes caigo sin objeción. Pensar que todo está perdido es solo una fabula, una inverosímil faena. A pesar de las múltiples vanidades voy por los caminos de la vida recogiendo huellas entre petalos y espinas.
Miqueas 6:8-Oh hombre, él te ha declarado lo que es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar misericordia, y humillarte ante tu Dios.
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